el Tamal

La revolución de la moda

Escrito por:

Mariana Piedrasanta

Somos una sociedad de consumo. La idea de poder estar a la moda a un precio accesible nos gusta. Poder entrar a tiendas y salir con las manos llenas de bolsas de compras nos hace felices y sirve también como terapia antiestrés para muchos. Esta idea, presentada en un reportaje de CNN, nos enseña que todo esto se ha podido hacer realidad gracias al concepto actual de moda llamado “Fast Fashion”, que consiste en producir más ropa y a sí mismo, venderla a un precio bajo. Pero tristemente detrás de esta fantasía se esconde una realidad muy desfavorable para la industria textil, el medio ambiente y la sociedad.

Actualmente la industria textil se encuentra en el puesto número dos de los principales causantes del calentamiento global, debido a la explotación de recursos naturales, uso de químicos y por emitir gases de efecto invernadero a la atmósfera. Para la producción de un solo pantalón vaquero se utilizan 3,000 litros de agua y para un par de tenis deportivos 4,400 litros de agua, volviéndose esta industria la responsable del 20% de la contaminación del agua en el planeta, según una publicación de la revista Circle.

Además de los impactos negativos en el medio ambiente, la situación laboral de las personas que trabajan en maquilas confeccionando la ropa antes de ser vendida en las grandes tiendas, es inhumana. Una publicación de Oxfam reveló que para acelerar la producción laboran entre 12 y 13 horas al día de duras tareas. La mayoría son mujeres entre 18 y 24 años, sin permiso de ir al baño, y muchas veces su labor no es saldada ni con el sueldo mínimo.

Después de una tragedia ocurrida en Bangladesh, que llevo a la muerte a miles de trabajadores del sector textil, se lanzó un nuevo concepto de moda llamada “Slow Fashion”, con la idea de que es posible producir ropa y vestirnos de forma sostenible y que la clave de todo está en utilizar el diseño para un cambio social. Prefiriendo la calidad sobre cantidad. Este consiste en utilizar productos con fibras que sean biodegradables, desacelerar la producción, crear una economía circular, es decir, producción, consumo, reciclaje y que los consumidores sepan quién, en dónde y bajo cuales condiciones se elaboró su prenda.

Por esto las franquicias H&M y Zara que son las principales productoras de “Fast Fashion” se han concientizado ante la situación junto a Mango, ofreciendo una nueva línea de ropa ética y responsable realizada con productos certificados y fibras naturales. El nombre de estas nuevas líneas son Zara: Join Life, H&M: Conscious y Mango: Committed. La línea de H&M ya está en venta y las otras dos van a estarlo próximamente. Stella McCartney ha sido una de las primeras diseñadoras en unirse a esta tendencia; todos sus diseños son sostenibles al utilizar productos conscientes y no incluir pieles animales, al igual que sus tiendas en Reino Unido, los muebles son de madera certificada y utilizan luces LED que gastan 75% menos energía que la luz normal.

Lo que nosotros como consumidores podemos hacer para reducir nuestra huella de carbono en el ambiente y la calidad laboral en las maquilas es intercambiar y comprar menos ropa, nosotros mismos confeccionarla, optar por tiendas de segunda mano o por marcas sostenibles. También regalar a organizaciones benéficas y por último, pensar dos veces antes de tirar las prendas a la basura, ya que están no son biodegradables y terminarán acumulándose en los basureros.

En conclusión, el gran reto que se le ha presentado a la industria textil es que la moda seguirá siendo una forma de expresión personal, por lo que tienen que ser atractivas y con estilo, pero al mismo tiempo, sostenibles. Por lo tanto, el cambio está en los consumidores en considerar los impactos en sus decisiones de compra.

Varias veces surge la duda ante un hecho, ya sea simple o complicado, y el ser humano siempre ha estado dispuesto a buscarle una explicación. Así es como la humanidad ha avanzado, a partir de la incertidumbre y la investigación para la formación de tesis e ideologías, por ejemplo, la teoría de la relatividad de Einstein, la ley de gravitación universal de Newton, la teoría de la evolución de Darwin, y muchas otras. Pero, ¿puede la inquietud de ciertos individuos ser un problema para la sociedad?

Cuando pensamos en el mes de mayo automáticamente pensamos en el día de la madre, primavera y vacaciones, pero junto con estas celebraciones también se festeja un día importante para las personas que sufren de una enfermedad muy poco conocida, el lupus.