el Tamal

¿Se puede pasar la cuarentena sin redes sociales?

Escrito por:

Paulina Ortiz Orive

Cada día te despiertas y revisas tus notificaciones de Instagram y mensajes de Whatsapp, y no te levantas hasta terminar; cuando estás trabajando no puedes evitar tomar tu celular y distraerte por un tiempo desplazándote por Twitter o Facebook; durante esta cuarentena ha aumentado tu tiempo en pantalla varias horas más de lo habitual; te cuesta dormir en la noche después de haber pasado dos horas viendo videos en Youtube antes de apagar la luz, para levantarte al día siguiente y repetir la misma dinámica. ¿Te identificas con alguno de estos hábitos? ¿Te imaginas tu vida diaria sin ellos? Aquí aprenderás la realidad que se esconde detrás de las redes sociales.

Según la Universidad King, la mayoría de las plataformas de redes sociales tienen el poder de influenciarnos, tanto negativa como positivamente, e incluso puede impactar nuestro comportamiento psicológico. Es importante tomar en cuenta que ha traído muchos beneficios, sobre todo para las nuevas generaciones. Acorde a este mismo estudio, la generación Y, mejor conocida como los millenials, se ha beneficiado socialmente de estas plataformas, ya que les permite tener una herramienta para crear vínculos más fuertes y estar constantemente en contacto con sus seres queridos. Asimismo, estos medios permiten mucho más acceso a tener libertad y autonomía inmediata, lo cual aumenta la capacidad de los jóvenes de desarrollar su propio pensamiento crítico, independiente de su entorno cercano. Por último, el encontrar ciertos grupos de personas con los mismos intereses despierta en ellos una sensación de pertenencia a una comunidad, de modo que su salud mental pueda aumentar notoriamente.

Sin embargo, también es importante considerar los peligros que contienen las plataformas de redes sociales, y las críticas al respecto nunca han sido pocas. Según la trabajadora social clínica Katie Hurley, hay muchos factores que tienden a general ansiedad en los adolescentes, ya que deben lidiar constantemente con cyberbullying, perfiles falsos, la privación de sueño y carencia de interacciones cara a cara. Más aún, ya que cada persona escoge publicar únicamente los aspectos positivos de su vida, se genera un ambiente de comparación tóxica, en la que los jóvenes se sienten obligados a vestirse con la ropa más cara, vivir en la casa más grande y comer en los mejores restaurantes. Alimentarse constantemente de este mismo entorno puede traer consecuencias a largo plazo, que incluso están relacionadas al desarrollo de condiciones mentales, como la depresión.

Entonces, ¿cómo cambia la vida diaria sin redes sociales? Para tener una mejor perspectiva, decidí experimentarlo personalmente, y eliminé todas las redes sociales durante una semana. Los primeros dos días no fueron nada fáciles, ya que no es hasta que te deshaces de estas aplicaciones que te das cuenta la dependencia que has desarrollado de ellas. Además de sentir un poco de ansiedad por la inhabilidad de ocupar mi tiempo, también suele generar una sensación de desconexión y aislamiento del mundo, como si me estuviera perdiendo de eventos importantes por el simple hecho de no llegar a ver las publicaciones y noticias. Este sentimiento no es nada sorprendente, ya que, según una encuesta realizada por la Asociación de la Prensa de Madrid en 2017, las personas entre 15 y 43 años consideran las redes sociales como su fuente de información principal, y lo utilizan constantemente para enterarse de lo que pasa en el mundo. Igualmente, en los últimos años los periódicos han comenzado a publicar sus artículos en redes sociales como Twitter o Facebook, por lo que se han convertido en una parte primordial del periodismo moderno.

Ya habiendo superado los efectos emocionales que suelen darse durante los primeros días, es mucho más sencillo concentrarse en los verdaderos beneficios que trae la “desintoxicación” de redes sociales. El aspecto más evidente es la repentina cantidad de tiempo libre, ya que es increíble lo que ocupa estar en el celular. Esta es la perfecta oportunidad de utilizar ese tiempo para actividades productivas, o incluso para realizar aquellas tareas que has dejado a un lado, precisamente por falta de tiempo. Asimismo, poco a poco se dispersa esa constante necesidad de estar enterado de los nuevos trends, o de preocuparse por saber información innecesaria. Esa liberación suele disminuir mucho la ansiedad, y remplazarla con una actitud más positiva. Por último, el deshacerme temporalmente de las redes sociales me ha vuelto consciente de lo mucho que antes utilizaba las redes sociales, no solo para entretención, sino que también como distracción de mis verdaderas responsabilidades. Facebook; Twitter; Instagram; Snapchat, no solo ocupan tu tiempo, también tu mente, y causan que olvides lo que realmente importa, si no las usas con moderación y responsabilidad.

En conclusión, a pesar de que reconozco los muchos beneficios que han traído las redes sociales a nuestra sociedad, es crucial tener en mente que son una herramienta muy poderosa, que puede llegar a dañar nuestra mente, si no se utiliza cuidadosa y conscientemente. Así que, ¿no sabes cómo está tu salud mental? Desconéctate y te darás cuenta.

Desde enero empezamos a oír en las noticias la palabra “Coronavirus”, pero no imaginábamos lo que estaba por venir. Oíamos que China estaba colapsando, pero nunca se nos vino a la mente que se volvería algo a nivel mundial.

Todo es diferente estos días. La cuarentena puede ser una experiencia única, pero también una carga constante de estrés, incertidumbre y más. Todos recomiendan el positivismo y mantenernos ocupados en estos tiempos, pero ¿cómo podemos nosotros realmente sobrellevar la cuarentena desde la comodidad de nuestras casas?